Deseaba follar con mi esposa, pero no tenía el humor para hacerlo y tampoco estaba seguro de poder controlarme y debía hacerlo para no lastimarla a ella y al bebé. Comprendí su forma de actuar, pero seguía molesto. Sin embargo, me molestaba más el hecho de saber que su familia — la familia que la repudió — estaba aquí. Se sentía como si estuvieran acechándonos lentamente para darnos un golpe fuerte, pero no iba a permitirlo. No iba a dejar por nada del mundo que lastimarán a familia. Por ello, fue que ordené que los mantuvieran bajo vigilancia para estar un paso por delante de ellos. Había optado por tomarme el día libre para pasarlo en familia. Kadir y Dalila se unieron a nosotros. Habíamos asistido al hotel de la noche anterior para almorzar juntos. La niñera y varios guardias venían c

