La cena transcurre un poco incómoda. Dalila y Kadir no dejan de tirar sátira entre ellos dos. Caroline es quien pone orden para que no terminen matándose entre ellos.
—Ya basta ustedes dos, son peores que mis hijos.
—Ella es quien siempre comienza — señala a Dalila —, no sé para qué la invitaron.
—Puedo venir cuando yo quiera troglodita. Ellos también son mi familia y tengo derecho a venir cuando yo quiera — le refuta Dalila a Kadir.
—Yo llevo más tiempo con ellos. Bastián y yo hemos estado juntos como familia antes de que ustedes llegarán a nuestra familia. Adoro a Caroline como a una hermana, pero a ti no.
—¿Crees que me importa que me adores?
—Espero que no.
—Pues no me importa, troglodita de quinta — veo como Kadir se pone de mil colores cuando lo llama troglodita, estaba por reírme, pero he tenido que beber un poco de mi vino para disimular la sonrisa que se me había formado.
—Deja de llamarme así, ya sabes que lo odio.
—Pues te queda perfecto ese nombre. TRO-GLO-DI-TA.
—BRUJA.
Ambos siguen discutiendo y no dejan de llamarse con esos ridículos nombres. Caroline me toma de la mano y sus ojos me piden una súplica silenciosa para que los detenga, ya que soy el único que lo consiguen siempre, pues ambos saben cómo soy cuando pierdo la paciencia.
—Es suficiente. Están arruinando la cena que mi esposa ha preparado y mi paciencia se agota — los dos se callan de inmediato —. ¿Lograste solucionar lo de Escocia? — pregunto para cambiar de tema.
—Lo hice. ¿Qué no confías en mí? — me pregunta ofendido —. Olvídalo, no tienes que responderme. La respuesta es sí, está todo resuelto. No hay nada de qué preocuparse. He dado todas las órdenes a los empleados para que cumplan al pie de la letra, delegué el trabajo y volveré el próximo mes de sorpresa para ver si cumplen o no con la orden.
—Muy bien. Espero que ustedes aprendan a llevarse bien.
Dalila y Kadir me miran sin entender a qué me estaba refiriendo con exactitud. La única que sabe el porqué de mi comentario era Caroline, pues era algo que dialogamos hace ya un tiempo y que se llevará a cabo a partir de ahora.
—Explícanos por qué debemos aprender a llevarnos bien, somos como el agua y el aceite, ¿lo olvidas?
—Por primera vez estoy de acuerdo con este troglodita. ¿Por qué nos debemos llevar bien? El que lo pidas es muy obvio que ocultas algo. Habla. — Miro a Caroline a los ojos y espero a ver si desea ser ella quien dé la noticia, pero me evade la mirada y me rindo ante ella.
—Quiero que Dalila trabaje con Caroline en la empresa. Eres la mejor en tu área de trabajo, te necesito en mi empresa, aquí en Inglaterra — Dalila y Kadir se quedan en silencio — ya lo he hablado con Caroline, hay nuevos proyectos que se llevará a cabo y necesitamos de tus conocimientos. Hay un puesto para ti como directora, ayudarás a Caroline, pero seguirás siendo una directora y tendrás tu equipo de trabajo y una excelente paga. ¿Qué dices?
—Yo…
—No la necesitamos. Caroline, puedo ayudarte en lo que necesites, pero esta bruja no puede trabajar con nosotros y menos aquí cuando tendré que verla todos los días — era obvio que se iba a negar, pero lo que dice Kadir la hace cambiar de opinión y termina aceptando.
—Acepto.
—No… No… No… Tú no aceptas nada, no eres bienvenida a mi territorio, ¿quieres trabajar para Bastián? Bien, hazlo, pero en Escocia o en cualquier otra sede y no aquí — niego con la cabeza al ver que mi hermano ha cavado su propia tumba — di algo Bastián.
—Tú no eres el jefe. Ese puesto es de Bastián y si es él quien me pide que me quede para ayudar a su adorable esposa, quien es mi mejor amiga, pues así será. Acostúmbrate a verme todos los días troglodita, porque haré de tu vida un infierno — su sonrisa decía que hablaba con la verdad — ¿cuándo empiezo?
—En dos días, descansa el día de mañana y preséntate en la oficina para que te den todo lo que necesitas y te den tu oficina — Kadir me mira como si quisiera matarme con la mirada — Caroline te ayudará.
—Por supuesto que lo haré. Estaré más que encantada de tenerte con nosotros de nuevo. Seremos un gran equipo — Caroline me da un beso por conseguirlo y yo le sonrío, mientras ignoro la mirada de Kadir.
—Traidor.
La cena termina tras otra discusión entre Dalila y Kadir. Ambos se quedan a dormir en nuestra casa al ver que ha comenzado a caer una tormenta. Kadir tiene su propia habitación en nuestra casa, mientras que Dalila ha tenido que escoger una de las habitaciones para invitados. Caroline le dice que puede decorarla a su gusto, tal como lo hizo Kadir, además de decirle que podía quedarse el tiempo que quiera. Mientras las chicas siguen poniéndose al día en la habitación de Dalila, Kadir entra a mi despacho.
—¿Es en serio? Se supone que yo soy tu hermano, ¿cómo pudiste pedirle que se quedará con nosotros y darle una habitación para que la decore a su antojo? Jamás se irá después de esto.
—Cálmate. Caroline es quien me pidió esto.
—¿Y no pudiste negarte?
—Sabes que nunca me niego a nada de lo que ella me pida. Necesita ayuda en la empresa, ¿quién mejor que Dalila? Sabes que ella es excelente en su trabajo, es experta en lo que hace y será una ficha clave para la empresa. Incluso ahora que creo que Caroline está embarazada.
—¿Qué dijiste? — el mencionar que podía estarlo hace que se le olvide el tema de Dalila — repite lo que dijiste.
—Creo que Caroline está embarazada. Está obsesionada con el chocolate y sus pechos están más grandes, su cambio de humor es evidente, está igual a cuando estuvo embarazada de los mellizos.
—¿Y por qué dices que crees que lo está? ¿No se han hecho una prueba?
—No. La llevaré mañana a que se la haga, así que necesitaré que ayudes a Dalila en mi ausencia.
—Me niego.
—Lo harás.
—Me niego.