DRU Me pierdo en aquellos ojos oscuros, a la vez de que idealizo poder verlos cada amanecer durante toda mi vida. Ella sonríe, baja la mirada y con una pequeña cuchara, mueve los malvaviscos dentro de su taza de chocolate caliente. Ella es perfecta, todo en ella grita perfección por donde quiera que la mirara, lo que me hacía cuestionarme una vez más, las razones que me llevaron a alejarme durante tanto tiempo de ella, j***r, si hubiese tenido el valor suficiente para afrontar mis miedos desde un principio, probablemente no hubiera perdido tanto tiempo con ella. —¡Ey! —ella levanta su mirada mientras chasquea sus dedos frente a mí, parpadeo en varias ocasiones a la vez de que niego como un imbécil—, ¿hacia dónde te fuiste? —A la oscuridad de tus ojos —digo sin dudar, ocasionando que

