18 meses después… Ya falta solo un mes para que mi pequeño cumpla sus dos añitos. Mi vida se ha vuelto cuidar de mis hijos y nada más. Nicolás es quien me mantiene y nos da todo lo que los niños necesitan. Debo admitir que he dejado de comprar ropa, accesorios y todo lo que tenga que ver que sea para mi, me he dejado estar más de lo que que antes hacía. No me veo ni como la mitad de lo que era, ya no soy atractiva, ni siquiera me preocupo de depilarme, hasta la cosa más simple en el cuidado de la mujer, yo no lo hago. Mis hijos me absorben, puede decir que me abdujeron completamente. No es algo que me moleste, la verdad es que ni siquiera le veo el lado malo a dejar de lado mi aspecto por mis hijos, puede que sea la explicación a la infidelidad de Nicolás, porque si sigue viendo a esa m

