Sebastián Me desperté con la puerta principal cerrándose, al principio pensé que era el tío de Facu yendo a abrir el almacén, pero, cuando pasé la mano por la cama, me di cuenta que estaba solo. Abrí los ojos, pero no me moví ni un milímetro tratando de escuchar algún ruido dentro de la casa. Nada. Era mi novio quien se había ido. Me quedé unos minutos más acostado, sin moverme como si fuera delito hacer algo más que respirar. Después me levanté, me preparé y me fui directamente a la cocina para prepararme el desayuno. Me senté en la mesa del comedor con mi taza de café y un platito de tostadas con manteca, desayuné en silencio esperando a Facu. A veces salía a correr por las mañanas, apenas lo sentía cuando se levantaba y solamente me daba cuenta cuando volvía una hora después transpirad

