Sebastián Me desperté por un ruido afuera de la habitación, abrí los ojos y miré alrededor un poco desorientado. De repente, sentí que se movían al lado mío, me giré encontrándome con Facu dormido profundamente. Sonreí, me acerqué a él y besé su brazo, subiendo por su hombro desnudo hasta su cuello, se movió un poco antes de cruzarme el brazo por la cintura. Se giró quedando de costado y abrió los ojos con somnolencia. —Buen día —dije. —¿No te gusta dormir o qué? —Parece que descanso bien cuando estoy con vos. —Sonreí. —Andá, chamullero. —Solté una risita—. ¿Qué hora es? —No sé, mi celular quedó en mi campera. —El mío no tengo idea... —Cerró los ojos unos segundos—. ¿Te quedás un rato más? Si todavía no es mediodía, mi vieja se está por ir a la iglesia. Asentí aunque él no me mirab

