Narra Damon
Habíamos ido Max, Eliana y yo a una misión de rescate a salvar a un grupo Cazadores de alto nivel que habían sido capturados dos años atrás y jamás se había tenido noticias de los ellos hasta ese momento.
Llegamos al lugar donde los tenían y si ahí estaban, Max le hizo una seña a Eliana para que le cubriera la espalda y ella asintió. E hizo un hechizo para cubrir su rastro y olor de los guardias que estaban vigilando la entrada principal y trasera. Max siguió adelante y me hizo una seña para que no me separara de Eliana debido a su estado, asentí y acaté la orden.
Pasaron alrededor de veinte minutos, Max salió, dio luz verde y entramos. Nos hicimos invisibles gracias a la pócima de mi Mate y entramos fácilmente.
Nos adentramos por pequeños pasillos que eran más bien pasadizos secretos al tener un aspecto un poco tétrico y oscuro. Pero dejando eso de lado. Seguimos avanzando hasta que escuchamos murmullos a lo lejos, continuamos hasta dar con la fuente de aquellas voces.
Había una enorme celda justo delante de nosotros donde estaba un grupo de jóvenes que al parecer eran híbridos la mayoría, mientras que otros eran vampiros, brujas, magos, etc. Eran cerca de unos 10 ó 12 aproximadamente, nos dejamos ver y los pobres se asustaron pero afortunadamente no gritaron porque supieron que los ayudaríamos a salir de aquel encierro.
Eliana abrió la cerradura con magia y salieron todos de la celda, nos dio a todos una pócima para ocultar nuestros olores y evitar ser descubiertos.
Salimos del lugar cuando misteriosamente la pócima perdió efecto muy rápido, Eliana soltó una maldición y nos comenzaron a atacar. Entre los que nos atacaban estaban el Alpha y el Delta. Pero nada del Beta.
Entonces escuchamos el grito de una niña y antes de poder decir algo Max mató a su contrincante con sus garras y salió corriendo a auxiliar a la niña. Eliana fue después de haber matado al Delta arrancándole la cabeza literalmente.
Fue y después de unos minutos se escuchó un disparo y un grito. Eran Eliana y la niña. Y fue ahí donde me enfurecí y maté a todo enemigo que se atravesó en mi camino hasta llegar a ellos.
Vi a Max en el suelo herido por una bala de plata, me precipité a llegar enseguida y al llegar el Beta intentó matarme pero mi mujer fue más ágil y astuta y mató al bastardo. Todos suspiramos de alivio, el ambiente se aligeró de golpe, la amenaza había sido erradicada con éxito.
Levanté a Max y lo subí a mi espalda mientras Eliana llevaba a la niña con su madre a la cual encontró rápidamente y le agradeció inmensamente por haber salvado a su hija de aquel hombre. Ella asintió y se fue directamente hacia con nosotros. Nos fuimos del lugar dejando a los Cazadores de apoyo a cargo de la situación.
(***)
Llegamos al castillo en poco tiempo y entramos desesperados, todos se dieron cuenta de lo que pasaba e inmediatamente llamaron al doctor y llegó rápido. Dejé a Max en su cama quien comenzó a murmurar el nombre de 'Sofía' cada tres segundos.
Salí de la habitación cuando el doctor llegó y pidió que todos salieran, cuando salí vi a Eliana tratando de calmar a Sofía pero por lo visto no fue posible calmarla y terminó por desmayarse. Ayudé a Eliana a llevar a Sofía a su habitación y la dejé ahí con ella. Me quise quedar pero mi luna insistió en que fuera a ver cómo estaba Max y al final hice lo que me pidió.
(***)
Pasaron alrededor de veinte minutos cuando escuché a Max gritándole a alguien y supe que ya estaba bien y no había nada de que preocuparse, salió disparado de la habitación, me vio y me acorraló contra una pared sosteniéndome del cuello con fuerza estrangulándome.
—¿Qué le pasó a mi mujer?—Preguntó claramente molesto.
—Se... des... desmayó... es... está... en... su... habitación... con... Eliana...—Respondí con la respiración entrecortada. Me soltó y se fue corriendo directamente a ver a Sofía. Entró a la habitación corriendo como bala.
En eso vi a Eliana y quien tenía una sonrisa en su rostro, fruncí un poco el ceño confundido y dije:
—¿Por qué sonríes?—Pregunté agarrándola de la cintura suavemente.
—Porque Sofía está...—Me dijo al oído y simplemente respondí:
—¿Qué?
—Así es Sofía está embarazada y espérate a que Max se entere y comience a armar un alboroto de lo feliz que va estar.
—Buen punto.—Admití.
—Vamos, tengo hambre.—Dijo Eliana arrastrándome con ella a la cocina.
(***)
Después de que mi mujer comió, íbamos saliendo de la cocina cuando escuchamos un grito y ese grito pertenecía a Max. Eliana y yo nos miramos un momento y asentimos en respuesta, Max ya se había enterado de la noticia.
Incluso fue directamente hacia donde estábamos y gritó: ¡Voy a ser Padre! ¡Wow! Y después se fue corriendo como un niño que lo habían llevado a un parque de diversiones en dirección a donde estaba Sofía.
—Está loco...—Murmuré.
—Vámonos y que no te escuche...—Dijo Eliana hablando entre dientes sonriendo. La cargué en mis brazos y dijo riéndose:
—¿Qué haces?
—Ahorrándote la caminata.—Respondí con una sonrisa.
—Puedo caminar Damon.
—Mi método es más rápido y además desobedeciste una orden mía. Recibirás un castigo.—Hablé seductoramente. Eliana se sonrojó.
Llegamos a la habitación y puse el seguro, besé a mi mujer en sus deliciosos labios y me seguí hasta su cuello sacándole gemidos.
Y lo que dijo a continuación me sentir el hombre más feliz sobre la tierra.
—Márcame...—Habló con la respiración entrecortada.—¿Segura...?—Respondí con la respiración entrecortada también. Me detuvo un momento.—Deja de hablar y trabaja.—Sonreí seductoramente y seguí besando su cuello hasta llegar a la clavícula y cuando menos se lo esperó ya la estaba marcando con mis colmillos. Los saqué cuando terminé y dije:
—¡MÍA!—Exclamé.
—¡TUYA!—Exclamó mi luna.
Y el resto se los dejo a su imaginación.