Patrick había sido todo lo solidario que era posible con sus hermanos, pero después de casi diez días de hospital, de médicos y malas noticias, una tras otro, solo quería descansar. Después de ver a Lorelai, su cuñada, despierta y peleando con su esposo como cuando eran más jóvenes, se despidió de ambos y fue por Camilo para llevarle a su casa, dónde se quedaría el tiempo que fuese necesario, pero lo más importante en estos momentos era que descansara cómodamente y estuviera con familia. Kai se estaba quedando con sus abuelos paternos, los cuales estaban encantados con la idea de tener a alguien a quien consentir, en medio de todo el desorden, mientras Karl conseguía una propiedad más cercana para dejarle con su niñera. Patrick no estaba de acuerdo con esa premisa, los niños no necesitab

