La señora Luthor despertó a su esposo a las tres de la mañana, lo envió a tomar una ducha mientras preparaba emparedados dulces y salados, luego en una maleta puso algunas galletas, bebidas, muchísima agua, toallas y bloqueador solar, faltando media hora para las cuatro salió de casa, condujo y llamó a su contacto, luego aparcó en el muelle y sonrió a su esposo. Patrick no tenía ni idea de cuál era el plan de su esposa, pero seguirle la corriente era algo que comenzaba a disfrutar, Aurora podía ser una mezcla de indescifrable y muy razonar, por lo que cualquier actividad que planee, estaría demasiado bien planeado. —Te debo un día en velero —Patrick sonrió y le ayudó a llevar las cosas. Caminaron juntos en busca de Agustín, el cual les presentó a un barco que nadie pudo usar antes po

