Anoche dormí en la casa de Jaqui. Ella fue la única persona que aceptó recibirme, pero no es opción vivir acá. Hoy mismo buscaré un lugar para quedarme. —¿Ya estás mejor, Ally? Anoche llegué hecha un mar de lágrimas. Las palabras de Dante me lastimaron mucho; me humilló, el desgraciado. Él cree que tener dinero lo convierte en la mejor persona, intentó comprarme prácticamente y me trató como a una cualquiera. No se lo perdonaré. —Sí, gracias. —¿Desayunamos? —me propone. —No tengo hambre, tengo que buscar dónde vivir. Gracias por dejarme pasar la noche acá. —Cuando quieras, Ally. Cuando tengas la dirección de dónde vivirás, me avisas. Asentí. Recogí mis maletas y luego me fui. Durante toda la tarde busqué dónde rentar un cuarto; es para lo único que me alcanza. Descubrí

