Aurora había seguido a Allegra desde que había abandonado la casa. Hizo las mismas paradas que ella hizo a una distancia prudente, no deseaba ser descubierta, pero tenía la sospecha de que algo extraño sucedía con Alessia. Ella no era ninguna paranoica pero los cambios mostrados por su cuñada eran demasiados. Nadie cambiaba por amor y en tan poco tiempo. Mandy era feliz con la presencia de Alessia, cuando en el pasado había querido morderla en más de una ocasión. Alessia o quien quiera que fuera no podía engañarla por mucho tiempo y Mandy era solo el principio. Descubriría lo que fuera que se escondía detrás del bello rostro de Alessia Ferrer. Pero lo último que podía imaginarse era verla entrar al estacionamiento de una clínica privada. Estacionó el auto lo más alejado que pudo y se esc

