—De eso no tengo dudas, no eres igual a él. Pero somos imperfectos, quizás podamos lastimarnos de cualquier manera —niega con la cabeza. —Es obvio que cometeremos errores, igual que todo mundo lo hace. Sin embargo, no dejes que algo del pasado te afecte el presente y mucho menos el futuro, Ava. Acaricia mi mejilla suavemente. —Ayúdame a cerrar el libro y comenzar uno juntos —sonríe de acuerdo y me envuelve en sus brazos. —¿Vamos a tomar un chocolate caliente? —asiento con la cabeza. (***) El sol se oculta tras la montaña, el cielo se ha pintado de rojo y naranja dando un panorama hermoso. Los atardeceres te ayudan a meditar, ordenar tus pensamientos, es como una dosis de calma. O bueno, así lo siento yo. Después de pasar por la cafetería, vinimos al muelle a conversar sobre nosotr

