Capítulo 18

1280 Palabras
Me había lanzado a a****r a lo que fuera que iba a entrar por esa puerta. Cerré fuerte mis ojos y me lánzame con todas mis fuerzas. Pero una mano me sostuvo en el aire. - Pareces muy peligrosa con esa lámpara- era Jason, y me miraba con una mezcla de sorpresa y preocupación. Me sentí tan aliviada cuando vi su rostro, entonces me lancé sobre el con un abrazo. Ya no me sentía asustada a muerte. Sabía que con el aquí estaría más segura. - Estas bien?- el me alejo in poco para observarme- No te lastimaste? - No…- yo también me miraba- Estoy bien, creo que no le hice daño. El estaba mirando mis manos ahora con detenimiento u podía ver un coraje aflorar en su mirada. Mis manos estaba llenas de pequeñas cortaduras. - Lo siento- retire mis manos de las de el, no quería que se ensuciara- no sabía que estaba sangrando… - Eso no importa- el tomo mis manos otra vez- tenemos que sanar esas cortaduras. Tienes algún equipo de primero auxilios? - Si, debajo de mi cama- apenas había terminado y ya el estaba saliendo por la puerta. Yo lo seguí hasta mi habitación, todo estaba hecho un desastre, lo único que sobrevivía era mi cama y aún así estaba hecha jirones. - Como es que…- no sabía como formular la pregunta.- Que… que era eso? El habia estaba buscando lo que necesitaba en la caja de primero auxilios y se friso por unos segundos. Antes de levantarse lentamente, me dedico una mirada oscura. Entonces camino hasta donde mi. - Siéntate- me guió hasta la cama y me senté- Debo limpiar bien esas heridas. No queremos que se infecten. El se sentó a mi lado y se puso a trabajar en las cortaduras que tenía. No sabía que me había hecho aquellas pequeñas heridas, pero el había estado retirando pequeñas astillas negras, luego dejaba caer alcohol en las heridas. Parecía muy concentrado en lo que hacía, así que continuaría haciendo las preguntas. - Me dirás que era esa cosa?- Me quede observando si rostro, y el solo quito su mirada de mis manos por un segundo; en forma de pensar lo que diría. - Que fue lo que viste?- su voz era muy contenida. - Esa cosa… era…- recordaba lo que había visto y por más que buscara una explicación no la había- Eso no era natiral, era un monstruo. Era una criatura negra, tenía… tenía tentáculos con ojos… “Su piel era negra como de serpiente, dejaba caer un tipo de líquido n***o y el sonido que salía de él…- me recorrió un escalofrío al recordar los sonidos- eran horribles…” - Estas segura?- El parecía dudar de lo que yo decía, pero algo en su mirada me decía que sabía que era cierto lo que yo decía. - Dudas de lo que te digo?- pregunte en tono bajo. - No, solo quiero que estés cien por siento segura de lo que me dices- Ahora volvía a mirar mis manos mientras ponía bandas - Pues lo estoy- quite los manos de el cuando piso la ultima- Y se que tu, sabes mucho más de lo que me dejas ver. Dime la verdad. - Bien, dame tus manos- el puso sus palmas hacia arriba y por primera vez me di cuenta que nunca había tocado mis manos por completo. Su tacto siempre se había limitado a algunos toques con sus dedos, pero nunca había tocado los palmas de las manos con las de el. Así que dude de que sería lo que pasaría cuando lo hiciera. - Confía en mi- Su mirada se volvió mucho más cálida que nunca, entonces pise los palmas sin dudar. De repente perdí el control de mi cuerpo y la gravedad. Todo se volvió n***o, pero en unos segundos todo comenzó a tomar color, pero esta vez todo era muy blanco. Podía escuchar unas voces, muchas voces y no se escuchaban contentas. Parecían estar juzgando a alguien, vi una puerta gigante color dorado, fui hasta allí. Entonces vi una sala llena de personas, pero todas las personas era de cabellos blancos. Sus ropas eran blancas, solo había un hombre con ropa gris en el centro de la sala, el estaba de rodillas, con la cabeza baja. - Se le juzga por usar su alto rango para interferir en el destino de una humana- decía una hombre de cabello blanco y barba larga. - Este se filtró por sus sueños y se personalizó en la tierra para evitar el destino de esta. Se le condena a quitar su rango de inmediato y se ordena descenso inmediato sin retorno. - Hay algo que quiera decir en su defensa Arcángel Raguel, encargado de la justicia, de la imparcialidad y justicia. El hombre ángel, ahora levantaba lentamente su rostro y por más hermoso que fuera, yo sabía que esa mirada y sonrisa no podía ser la de un ángel. Al menos no la de uno bueno. - No!- el miraba con reto en sus ojos a todos y sonreía en forma de soberbias - No me arrepiento de nada, y si tuviera que volver a hacerlo lo haría sin dudarlo. “Ustedes han perdido toda visión de ser justos y misericordiosos. Nuestro padre jamás estaría de acuerdo con lo que ustedes están dispuestos a hacer y dejar que suceda solo para evitar una guerra.” Yo sabía que ese rostro yo lo conocía muy bien, lo había visto muchas veces. Siempre había visto en el una belleza inhumana. Pero esto no podría ser real en ninguna forma. Jason podría ser cualquier cosa, pero jamás un ángel. Son embargo, allí estaba, con sus ropas grises y abriendo sus alas ahora. Todos parecía tomar eso en forma de reto y amenaza sus alas eran enormes, de un color blanco tan brillanté que mis ojos no podían soportar. - Entonces se le condena al descenso y remoción de su cargo de inmediato- los otros Ángeles que estaban a su lado se acercaron a él y pusieron sus manos en sus alas. Jason, o debería decir Raguel, se removió en su amarre invisible. Pude ver como sus alas iban adquiriendo un color n***o desde donde estaban las manos de los otros ángeles. Me dolía ver cómo iba perdiendo la belleza, la pureza que transmitían. Trate de moverme para protestar, per mi voz no salió. Entonces cuando sus alas estuvieron por completo de color n***o, se abrió un hueco en el suelo y el desapareció. Fue entonces cuando yo también comencé a caer. No había nada a lo que pudiera sujetarme, pero podía ver a Jason cayendo. Moriría si no detenía su caida, porque no usaba sus alas? Cuando ya se acercaba al suelo, el solo enderezó la posición de su cuerpo quedando en posición de aterrizaje con sus pies. Pero sería imposible, el solo moriría. Entonces cerré los ojos, ante el inevitable colapso. Cuando los volví a abrir yo estaba en el aire, flotando aún. Y lo vi allí, a su alrededor había un Aura de polvo, llevaba ahora ropa completamente negra, descalzo, pero increíblemente atractivo, un atractivo antinatural. Tenía una rodilla en el suelo y un pie sostenía si postura. Comenzó a lentamente. Entonces escuche una voz que provenía de un callejón oscuro. - Bienvenido hermano!- la voz era muy sedosa y se me hacía conocida- Has caído de muy alto. - Raziel…- dijo Jason con resignación- porque no me sorprende que estés aquí. - En cambio a mi si me sorprende que tú estés aquí- Entonces salió de las sombras, con su cabello rubio Perfecto- Aqui me puedes llamar Jev hermano. Estaremos mucho tiempo juntos.
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