Capítulo 3

1210 Palabras
Ya casi eran las 7pm, Vicky vendría por mi para ir a la fiesta. Papá se había ido al aeropuerto y me había hecho las habituales advertencias. “No llegues después de las 12am”, “cierra bien con seguridad”, “activa la alarma”, “lleva tu teléfono”, y “toma tus medicamentos” Esa última era nueva, en la última cita, en los estudios me había detectado solo una deficiencia de hierro. Eso me hacía sentir débil en ocaciones, con el médicamente debería mejorar. Me miraba al espejo, había escogido un vestido azul royal, a la rodilla, se amarraba al cuello y la espalda estaba descubierta hasta la mitad. El clima era cálido, pero en las noches solía hacer un poco de brisa. Así que me llevaría mi cárdigan rojo, escogí mis converse blancas altas. Y mi bolsa viajera Kate Spade azul. Baje las escaleras, Ya Vicky me esperaba afuera. Active la alarma y cerré con llave. El auto de Vicky era un Toyota del 2005, era algo antiguo, pero era el que nos llevaba a la escuela y a nuestras salidas. - Luces como si fueras a conquistar a alguien- ella me mira con significado en su mirada. - Cierra la boca y conduce! - yo la ignoro y rio. Ella sabe que desde que estamos en 6to grado me muero por Ryan. El es el típico chico popular, es atlético, su cabello es color castaño, sus ojos marrón chocolate, y su sonrisa es arrogante. Pero eso me ha gustado siempre, nunca he tenido oportunidad. Estos últimos días él ha mostrado algún interés en mi, la verdad es que desee que mi cuerpo ha tomado una forma, muchos han mostrado interés en mi. Se que no es lo ideal, que solo se interese en mi, por mi cuerpo, pero puedo hacer que se enamore. Eso solo me lo decía para sentirme mejor. Cuando llegamos la casa está repleta de personas, la entrada principal está abierta. Todos tienen bebidas alcohólicas en las manos y adentro huele a cigarros y algo más. Muy pronto nos encontramos con Tyler. Vicky lo besa, ellos se encierran en una conversación, abrazos y besos; yo solo me siento incómoda. - Ire por algo de tomar sin alcohol- le aviso al odio a Vicky- Estare en la cocina. Al entrar a la casa, pude ver donde estaba la cocina, por eso fui sin pedir ayuda. En la cocina estaba todo lo de tomar, habían personas besándose por donde quiera. Yo encontré botellas de agua a temperatura ambiente y tome una, cuando una mano se posó en mi espalda me voltee y le deje caer agua. Era Ryan. - Lo siento! - estaba tratando de ayudarle a secarse encontré papel toalla y comencé a secarlo- No sabía que eras tú. - No te preocupes- el habla un poco más lento de lo normal y su aliento estaba lleno de alcohol- No importa si eres tú…Te vez hermosa. No sabía que tenías tan lindas piernas. - Gracias… - su mirada me hacía sentir algo incomoda- Creo que eche a perder tu ropa… lo siento. - No pasa nada, ven acompañame- me tomó de la mano y me guió arriba por unas escaleras - solo tengo que buscar una camisa nueva, así conoces mi habitación… Yo sabía que no debía entrar a su habitación, pero el me llevaba de la mano. Cuando llegamos a su habitación él entró y yo me quede afuera. - Vamos, pasa, no muerdo- el me mira y como no me muevo, va hasta donde mi y me hace entrar. Cierra la puerta detrás de él con llave, es cuando me pongo nerviosa. - No debes cerrar con nosotros adentro- trato de pasar por su lado para abrir- Pensaran mal de nosotros. - Que piensen lo que quieran- el me llevo hasta su cama- Que es lo que piensas tu? Quieres hacer algo? - Como que? - pregunte estúpidamente, mientras caía en su cama. - Eres Virgen?- pregunta Ryan mientras se quita la camisa.- Puedo enseñarte muchas cosas.. - Porque preguntas eso?- estoy nerviosa, trato de alejarme de él. - Puedo ser gentil contigo…- el se pone encima de mi y trata de besarme. Yo estoy muy nerviosa, así que solo trato de esquivarlo. Él está muy ebrio y solo huele a alcohol. Le tengo miedo, nunca imaginé que él sería de esta forma. Mientras mas trato de alejarlo, más él intenta forcejear conmigo. De pronto él sostiene mis muñecas y las aprieta con mucha fuerza. - O puedo ser tan rudo como quieras- el dijo eso y con sus manos arranco mi vestido del amarre del cuello. Siento como me lastima ese arranque. - No Ryan! - yo empujaba con todas mis fuerzas su cuerpo, movía mis piernas para alejarlo de mi, pero solo lo provocaba más- Basta! Estas ebrio, no me hagas esto… no quiero… - Oh vamos! Quien te cree eso? - el se detuvo un momento - Para que te vestiste así entonces? Sabes que fue para provocarme… Yo comencé a llorar, lo arañé y lo golpeé con todas mis fuerzas, pero no podía hacer nada. Logré morder una de sus manos y se detuvo por un segundo cuando lo hice, me miró sorprendió y me pegó en el rostro. Yo no podía creer que haya estado tan ciega con el, como es que me gustaba este hombre tan horrible. Ahora abusaría de mi y nadie me podría ayudar. De repente alguien tocó a la puerta. - Váyanse! Estamos ocupados- yo trate de pedir ayuda, pero el tapo mi boca con su mano. Volvieron a tocar, pero esta vez Ryan ignoró el sonido y continuó tocándome. Podía sentir sus manos buscando su cambio por mis piernas mientras yo trataba de impedirlo. El comenzó a tratar de quitarse su pantalón, sin soltar el agarre en mi. De pronto escuche un sonido sordo, alguien había entrado a la fuerza. En la habitación todo estaba oscuro, Ryan ni siquiera había prendido la aluces cuando me obligó a entrar, por lo que no podía ver con claridad quien había entrado. Solo podía ver una figura negra alta de pie detrás de Ryan. - Oye amigo…- Ryan comenzó a hablar y a ponerse de pie- Debes salir de aquí, que no vez que estamos en medio de algo… deberás pagar por… Lo próximo que escuche fue el quejido de Ryan, vi como la sombra negra iba donde él estaba y lo levantaba. Esta vez lo lanzó con una fuerza increíble hacia el otro extremo de la habitación. La sombra se acerca a mí y me da la mano. Cuando le ayudo a levantar, puso una chaqueta sobre mí y me ayudo a cerrar cada botón. Cuando levantó su rostro, me tomó por sorpresa, era Jason, el chico que papá casi había atropellado. - Sal de aquí- el tenía sus manos en los hombros y me miraba con sus ojos negros- Ve por tu amiga y salgan de aquí…- Yo no podía reaccionar, mi mente era un desastre- Ahora! Entonces salí de la habitación en la que casi era violada, lo dejé atrás. No sabía que pasaría o qué haría, pero parecía dispuesto a ensuciarse las manos de sangre.
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