Cristina Fernández Al día siguiente de la boda, me levanto a primera hora, adolorida por culpa de Paul –Levántate.– Ordeno dándole una nalgada , a mi esposo que duerme placido, cada día me gustan mas sus nalgas, me provoca morderlas.. –Nena, ¿No te cansas?.–Se queja, boqueo indignada antes de responder. –No te estoy levantando, para seguir con lo mismo.– Le aclaro, volteando los ojos. –¿Manuel?.– Pregunta él, aun con los ojos cerrados, sabe que la situación me atormenta y no descansare hasta tener a mi hijo conmigo. –Efectivamente.– Le respondo, dándole un pico, para terminar de despertarlo. Nos preparamos rápidamente y en silencio, imprimo los documentos necesarios para iniciar los trámites de adopción, todo el proceso es tedioso, triste y largo. En casa todos estamos ansiosos por r

