ETHAN – ¿Ethan? ¿Por qué has dejado a los niños sólos? – La voz de Madi se escucha con enfado. - ¿Madi? ¿Es real que estás aquí? – Mi bella mujer caminaba apresurada al final de los grandes jardines repletos de rosas, el olor es exquisito, corría por todo el gran espacio, me encanta mirar que es completamente feliz. Corrí tras Madi... intentaba alcanzarla para sujetar su diminuta cintura y besar sus deliciosos labios. ¡Lo logré! sujete su mano... como una flor a la que se le caen los pétalos, Madi comenzó a esfumarse convirtiéndose en polvo. - ¡No! ¡Madison no me dejes! – Abrí los ojos... todo había sido un sueño tan real. El día anterior que llegué a la mansión me dirigí a nuestra habitación, el aroma de las sábanas ayudó a que me relajara, cerré los ojos, me sentía como si Madi est

