—Me honra tu presencia, ¿A qué se debe tu visita? —pregunta y se absorbe de inmediato en la exquisitez de un licor importado. —Venía a avisarle que el trabajo que me dio hace una semana está completo y ha salido a la perfección —responde de inmediato con respeto. —el candidato a representante del sindicato ha sido asesinado y no han quedado rastros de su existencia. —Perfecto —menea el hielo adentro del vaso y lo coloca en la mesa. —me alegra escuchar eso muchacho nos ahorramos un marrón al cargarnos a ese bastado infeliz que solo quiere jodernos. —Si me disculpa debo volver a resolver unos asuntos personales, pero estaré de vuelta en el gremio en un par de días por si necesita que realice algún trabajo —se le veía algo cansado. —Date unos días libres para relajarte Donatello, ¿Qui

