Había regresado luego de un par de días a Los Ángeles para encontrarse con Christina y charlar con ella. Lo invitó a un restaurante café al norte de la ciudad cerca de su casa, así que allí se encontrarían a las 4: 00p.m Drake es una persona responsable y puntual así que llegó veinte minutos antes y ordenó un cappuccino y unas galletas de avena. —Parece ser que tuvimos la misma idea de llegar temprano —le dice ella al llegar cinco minutos después que él. —Es mejor ser puntual Christina —dice sin levantar la mirada y bebe de su café. —Así es Drake —se sienta del otro lado quedando frente a él. —Te he dicho que no me llames por ese nombre —la observa de reojo, pero no parece interesarle que su expresión fría caiga sobre ella. —Relájate, no estás trabajando y no creo que nad

