CAPÍTULO VEINTICUATRO Riley se sentía profundamente agotada para cuando Bill detuvo la camioneta en el estacionamiento de la UAC. “¿Por qué?”, se preguntó. Miró su reloj y vio que era casi medianoche, así que no era tan tarde. Vio que Bill y Jenn se veían igual de cansados como ella se sentía. Todos habían estado trabajando desde esta mañana, pero eso no explicaba cómo se sentía. Había trabajado durante muchas más horas en otros casos en el pasado. Y aunque quizá esto era nuevo para Jenn, sin duda no era nuevo para Bill. Entonces ¿por qué este caso era especialmente agotador? ¿Por qué estaba experimentando esta sensación profunda de agotamiento? A modo de respuesta, una imagen apareció en su mente… Ese reloj de arena, cuya arena seguía fluyendo hacia… “¿Qué?”, se preguntó Riley.

