Capítulo cuarenta y cinco El camino en auto con un desconocido mientras maneja en silencio, es el más largo que he tenido en mi vida. Si bien se puede pensar que en este caso no puede ser tan malo porque el hombre no ha dado ninguna muestra de que quiera lastimarme, sigo insistiendo en que esto no tiene ni pies ni cabeza. Es por eso, que en el tiempo en que estoy sentada en la parte de atrás de una auto donde un hombre que no conozco está manejando con un pasamontañas camino a la prisión, me pongo a pensar en mi posición en este momento. Primero, sé que esto es obra de Frank porque me negué a verlo por mi cuenta y entonces lo está haciendo en contra de mi voluntad. Es así como funciona para él; todo lo que dice tiene que ser un sí o sí y atente a las consecuencias. Estaba acostumbrada a

