CAPÍTULO 32

1134 Palabras

Capítulo treinta y dos Ya más tranquila y recompuesta, Christian y yo decidimos volver a nuestros puestos. —¿Estás bien? —pregunta para asegurarse una vez que salimos del baño. Asiento, mientras lo veo mirar a los lados, supongo que para estar seguro de que nadie lo vio salir del baño de chicas con su asistente. Pero me sorprende que, cuando ve que está todo despejado, me roba un beso casto y duro antes de irse camino a su oficina bastante tranquilo, dejándome, como siempre, aturdida y deseando más. Mis labios curvándose en una sonrisa tonta. Santa mierda... éste hombre me tiene loquita. Vuelvo a mi puesto de trabajo, dándole a Andrea una pequeña sonrisa cuando ella me guiña una vez más. Sigo sin entender el por qué de eso. *** Cuando son las seis, recojo todo, preparada para ir a

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR