Las responsabilidades son algo de lo que no puedes escapar por mucho que quieras, debes asumirlas en algún momento y aprender a llevarlas porque de lo contrario te amargarán la vida hasta que ya no puedas sentirte libre. Una vez que aceptas ese hecho, que te sientes bien con las cosas que están sucediendo y que las llevas libremente sin ningún tipo de apoyo es cuando comienzas a notar la ligereza de tus actos, la facilidad de la rutina que ahora te permite cierta libertad por la simple razón de que te has adaptado tan bien a la situación que nadie puede cambiar tu forma de ver las cosas. A veces necesitamos ese tipo de paz, llegar a un acuerdo con la visión del mundo y nuestras responsabilidades. Cary se levantó ese día con una extraña sonrisa en el rostro, deseaba levantarse porque sabí

