El mundo puede ser exactamente lo que desees, no importa cuales sean tus cargas o responsabilidades, poder cambiar y avanzar es lo que nos hace evolucionar. Saber que somos capaces de conocer el momento en el que llegamos al límite para así poder transformarnos en alguien diferente, mucho más fuerte y más capaz. Ver la línea final de tu fuerza no es sencillo, a veces se siente como reconocer tu propia debilidad y no todos estamos preparados para hacerlo, pero aceptarlo es una parte activa de cambiar, reconocer ciclos, aquello que nos hace daño, nos detiene. Una vez que somos conscientes, es cuando podemos empezar a mirar el mundo de una forma distinta, todos somos capaces de abrir nuestra mirilla a una perspectiva con muchas más opciones, solo hay que querer hacerlo. Cary no podía estar m

