Ariel Cuando estábamos en el jet sincerándonos con Azúl, no pensé que me diría que nos casamos en verdad, o sea ya estábamos casados pero el se refería a una ceremonia algo real, me gustó cuando hablo de futuro entre nosotros, decidí que estas semanas en Noruega serían la mejor sorpresa que a tenido en su vida a pesar de que tenga clases la pasara genial, van a ser los mejores días de su vida. A si que después de llegar a la mansión que tenía en Noruega, subimos nuestras maletas y nos acomodamos en la habitación más grande de ésta, la casa estaba casada y con todo en orden porque había pedido que estuviera lista para cuando llegara. Dejamos nuestra ropa en los armarios y nos dimos una ducha para sacar el cansancio. —¿Quieres comer algo cariño?— pregunté después de habernos vestido ambo

