Ariel —Me siento tan bien— dijo Azúl al acostarse al fin. —Yo igual, estuvo muy agradable la caminata por la playa— digo acercándolo a mi para abrazarlo. —Bésame— susurró. —Con gusto— me acerque aún más y lo besé. Nos seguimos besando y resulta que mi amiguito allá abajo empezó a moverse. —Estas duro— dijo entre besos. —Tu igual— digo mientras sigo besándolo, bajo por su cuello. —No podemos hacerlo todavía— dice de repente. —¿No quieres?— le pregunto mientras sigo besando su cuello y boca. —Si, quiero pero todavía es pronto— dice tenso. Lo miré. —Tu...¿No?— negó— ¿Con nadie?— volvió a negar —¿Eso te molesta?— preguntó triste. —No, por supuesto que no— digo sonriendo, me acerco a su oído— me encantaría ser tu primero. —A mi también me gustaría que tú fueras el primero y esper

