Azúl —¿Te gusta? —Es hermoso— realmente era hermoso. Estuvimos viajando como por una hora y media pero valió la pena estábamos en medio de la nada en un potrero, había un camino iluminado con velas dentro de envases de vidrios y que llegaba a una carpa abierta adentro había una mesa y sillas al rededor habían más velas era hermoso. Arriba de la mesa había un ramo de rosas Azules con un chocolate y una nota. —No debes leer la nota, no todavía— dijo nervioso. —Me encantan las rosas Azules. —No es difícil adivinarlo— dijo y no lo entendí al principio pero después si y ambos nos reímos. —Puedes dejarlas sobre la mesa mientras cenamos— dijo apuntándola. —¿Vamos a cenar? —Si. —Pero si estamos en medio de la nada— dije extrañado. Solo me guiño el ojo. Me guío hasta mi haciendo y amab

