En casa de Vitto, este platicaba con Bruno en el despacho, él ya casi se iba pero cuando escuchó que su hermano iba en camino, decidió quedarse pues ya sabía a lo que venía aunque por un momento pensó que no darían la noticia tan rápido; al parecer se había equivocado. Unos minutos después entraba Lucca en aquel lugar, Vitto notó inmediatamente que algo bueno ocurría, el rostro de su hijo lo delataba. —Padre ¿Cómo estas hoy? — pregunta acercandose y tomando asiento en la silla libre frente al escritorio. —No tan bien como tú pero no me quejo — respondió Vitto — ¿Qué tal tu nueva casa? —Maravillosa, fue una buena compra. — él mira a Bruno de reojo, se encuentra sonriendo como idiota. —Bruno, ¿No te ibas? — pregunta Vitto viendo la situación cada vez más extraña. —Padre ¿me estás corri

