Cap. 03

1394 Palabras
Michell y Ángela se reunieron por última vez esa noche, en el mismo café de siempre. -Promete que me llamaras Mich y también envíame fotos. Alla todo debe ser hermoso. - dice Ángela emocionada. -Claro que te llamaré, además no me quedaré alla por siempre Angi. -Quien sabe, tal vez consigas un guapo italiano como los de las revistas - ambas se rien ante el Comentario de Angela. -Sólo iré a trabajar duro, y regresaré para continúar con mis proyectos aquí. -Te deseo lo mejor, por favor sé feliz y disfruta las maravillas que esa nueva vida te ofrezca. -Tal vez mas adelante pueda decirle a Daniela que tú también puedes trabajar allá. -Sería fabuloso, pero lo veremos luego. Aprovecha la buena suerte que tienes ahora. -Gracias Angi por todo tu apoyo. -Gracias a tí por ser mi amiga - Ambas se abrazan y derraman algunas lágrimas. Esa noche, Michell está tan nerviosa que casi no puede dormir. Da vueltas en la cama, revisa la hora en su celular a cada rato y está inquieta. No está del todo convencida pero lo ocurrido con su padre era lo que la había orillado a tomar esta decisión. A las 5 am en punto pasan a recogerla Daniela y su hermano Rob. Ella sube al auto y emprenden la marcha, son 7 horas de camino que mayormente las pasó durmiendo porque estaba desvelada. A medio dia veia los edificios a través de la ventana del auto, estaba maravillada con las estructuras, habian vehículos y personas por todas partes. La ciudad era apabullante; pensó Michel. Tardaron una hora mas hasta llegar a una hermosa casa dentro de un condominio, alli vivía Daniela. -Hemos llegado - Dice Rob -Que bueno, ya no siento las piernas - se queja Daniela abriendo la puerta y bajando del auto.- Baja Michell. Michell se baja y admira el lugar, es muy bonito. Tiene un jardín frontal muy bien cuidado y al entrar a la casa todo es lujo, está muy impresionada, Daniela debe ser rica, pensaba Michell. -Ponte cómoda, pediré que te lleven a una habitación para que puedas bañarte y cambiarte. Al final de la tarde vendrán a verte, ponte guapa cariño- dice Daniela mientras va subiendo unas escaleras. Unos minutos después aparece una joven que toma la pequeña maleta de Michell y le pide que la siga. La dirige a una habitación en la parte superior donde Michell se recuesta por un buen rato. Todo esto era muy surreal, ¿en que momento llegué a este punto? Solo espero hacer lo correcto; pensaba Michell. Se tomó el tiempo para darse una larga ducha, cepilló y secó su largo cabello, luego revisó su ropa; Daniela le había dicho que se pusiera Guapa, asi que debia elegir algo bonito. Se inclinó por un vestido vino tinto, ajustado en el dorso con un escote prominente, corto y con algo de volumen en la falda. Se veía perfecta, unas sandalias color crema con tacon bajo y con algunos accesorios completó su outfit, su cabello estaba suelto, su rostro levemente maquillado porque a ella le gustaba mas estar natural. Cuando se sintió lista bajó, escuchaba voces en el salón y Daniela al verla quedó impresionada. -Wao cuñada estás impresionante, muy bella. En ese momento un hombre algo mayor que estaba alli sentado se levantó y la miró de pie a cabeza, Rob que estaba alli también la observaba aunque Michell lo notó algo nervioso. -Gracias Daniela. -Eres perfecta para el trabajo - dice el hombre desconocido.- necesitaré tu identificación para arreglar tu pasaporte y visa. Viajaras mañana en la noche junto a otras 2 chicas. -Eso es fabuloso Román - dice Daniela emocionada. Michell le extiende la identificación y este la toma, luego la guarda en su chaqueta. - Tienes muy buen ojo Daniela. ¿Le explicaste a la joven todo lo referente al trabajo? -Lo hice, ¿cierto Michell? Si tienes alguna duda, es tu momento de preguntar. -Si, lo hiciste. No tengo ninguna duda. - responde Michell casi en modo automata por los nervios. -Bien, mañana enviaré a alguien a buscarte debes estar lista a las 6. En ese momento se te entregarán tus documentos y pasajes para abordar.- dice el hombre llamado Román. -Por favor Michell ahora dejanos solos- le pide Rob, ella obedece, girandose y marchandose a la habitación. Cuando Michell ya no está, Robert mira a Daniela con culpa. -Tranquilo cariño, ella lo superará. -Daniela me siento como un completo maldito por permitir que le hagan esto a mi hermana. -Se te está pagando muy buen dinero Robert, supongo que eso callara la conciencia que dices tener. - le dice Román -No quiero que la maten... -No va a pasarle nada si hace lo que le dicen. Pero si quieres, detenemos todo y nos devuelves el dinero que te adelantamos.- Roman lo mira con una ceja arqueada -No, ella lo hará bien. - dice finalmente Rob, Daniela sonríe ante su respuesta y Román queda satisfecho con la misma. -Así me gusta, sigue así Rob y pronto tendrás mas de lo que soñaste. . . . Michell estuvo encerrada en la habitación desde la tarde anterior, los nervios la consumían. Llamó a su amiga Ángela y le contó todo sin omitir detalles, estuvieron largo rato hablando, Michell no quería colgar porque era la única que la mantenía cuerda pero tuvo que hacerlo. Se preparó para el viaje y estuvo lista a la hora que le indicaron. A las 6 en punto llegó un auto n***o, venían por ella. Se despidió de Daniela y de un Rob algo apagado. -Cuidate hermana, y has caso cuando te den instrucciones - le dice Rob casi en un susurro abrazado a ella. -Gracias Rob, te quiero.- una lágrima rodo por su mejilla y una inquietud se instaló en su pecho. Ellos se separaron y Michell abordó el auto donde iba el conductor junto a otro hombre de copiloto. Este último le extendió a Michel los documentos necesarios para viajar- Estos son sus documentos y pasajes. Se reunirá con las otras chicas en el aeropuerto, trate de hablar lo menos posible. En Italia las estaran esperando en el aeropuerto. Buena suerte. -Gracias.-le agradeció ella El resto del camino fue silencioso, Michell se retorcía las manos desecha de nervios. Cuando llegaron, la dirigieron junto a 2 chicas que se veían de edad similar, se presentaron como Luisa y Amelia, se veían muy agradables y sonrientes. Hicieron el abordaje y Michell estaba cada vez peor, se preguntaba si era lo correcto una y otra vez. Tuvo que obligarse a relajarse, o no podría continuar. Ella y Amelia compartían asiento, vieron películas juntas, hicieron planes, conversaron un poco sobre sus espectativas. Amelia y Luisa eran de la ciudad, pero buscaban mejores oportunidades de trabajo ya que ellas si se dedicaban al Modelaje e incluso le dieron algunos tips a Michell. Una oferta en Italia era todo un sueño para ellas y sin dudar aceptaron. Tras 17 horas de vuelo, las 3 desembarcaron, no tuvieron ningún inconveniente en su ingreso y luego de retirar su equipaje tal como les habían dicho, un hombre alto y de piel morena las estaba esperando con un cartel que llevaba sus nombres. Michell ya estaba mucho mas tranquila y veia todo asombrada mientras caminaba hacia la salida. Era increíble estar en Roma. Subieron al auto y este comenzó a moverse con las 3 jóvenes a bordo, el conductor les notifico que viajarán 2 horas y 30 minutos hasta Nápoles, su destino final. Todas estaban maravilladas mirando los hermosos paisajes a su alrededor, estaban realmente felices y emocionadas, tomaban algunas fotos desde el vehículo e incluso pararon a comer. A las 7:40 pm el auto estacionó en una propiedad que estaba alejada de todo, no habia nada mas que vegetación a su alrededor, se veía grande pero algo oscura. Algo que Michell notó era que habían muchos hombres custodiando el lugar, estaban armados y se veían intimidantes ¿Acaso eso era necesario? ¿Estaban ellas en peligro? Michell comenzó a sentir miedo, aquellos hombres las veían y sus miradas eran duras, no quería ofender a nadie pero parecían mafiosos. Amelia y Luisa también lo notaron pero no dijeron nada. Ingresaron a la casa donde las recibió un hombre alto y corpulento junto a una mujer bastante exuberante. ¿Que diablos es todo esto? Pensó Michell
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