Michell y Ángela se reunieron por última vez esa noche, en el mismo café de siempre.
-Promete que me llamaras Mich y también envíame fotos. Alla todo debe ser hermoso. - dice Ángela emocionada.
-Claro que te llamaré, además no me quedaré alla por siempre Angi.
-Quien sabe, tal vez consigas un guapo italiano como los de las revistas - ambas se rien ante el Comentario de Angela.
-Sólo iré a trabajar duro, y regresaré para continúar con mis proyectos aquí.
-Te deseo lo mejor, por favor sé feliz y disfruta las maravillas que esa nueva vida te ofrezca.
-Tal vez mas adelante pueda decirle a Daniela que tú también puedes trabajar allá.
-Sería fabuloso, pero lo veremos luego. Aprovecha la buena suerte que tienes ahora.
-Gracias Angi por todo tu apoyo.
-Gracias a tí por ser mi amiga - Ambas se abrazan y derraman algunas lágrimas.
Esa noche, Michell está tan nerviosa que casi no puede dormir. Da vueltas en la cama, revisa la hora en su celular a cada rato y está inquieta. No está del todo convencida pero lo ocurrido con su padre era lo que la había orillado a tomar esta decisión.
A las 5 am en punto pasan a recogerla Daniela y su hermano Rob. Ella sube al auto y emprenden la marcha, son 7 horas de camino que mayormente las pasó durmiendo porque estaba desvelada. A medio dia veia los edificios a través de la ventana del auto, estaba maravillada con las estructuras, habian vehículos y personas por todas partes. La ciudad era apabullante; pensó Michel. Tardaron una hora mas hasta llegar a una hermosa casa dentro de un condominio, alli vivía Daniela.
-Hemos llegado - Dice Rob
-Que bueno, ya no siento las piernas - se queja Daniela abriendo la puerta y bajando del auto.- Baja Michell.
Michell se baja y admira el lugar, es muy bonito. Tiene un jardín frontal muy bien cuidado y al entrar a la casa todo es lujo, está muy impresionada, Daniela debe ser rica, pensaba Michell.
-Ponte cómoda, pediré que te lleven a una habitación para que puedas bañarte y cambiarte. Al final de la tarde vendrán a verte, ponte guapa cariño- dice Daniela mientras va subiendo unas escaleras.
Unos minutos después aparece una joven que toma la pequeña maleta de Michell y le pide que la siga. La dirige a una habitación en la parte superior donde Michell se recuesta por un buen rato.
Todo esto era muy surreal, ¿en que momento llegué a este punto? Solo espero hacer lo correcto; pensaba Michell.
Se tomó el tiempo para darse una larga ducha, cepilló y secó su largo cabello, luego revisó su ropa; Daniela le había dicho que se pusiera Guapa, asi que debia elegir algo bonito.
Se inclinó por un vestido vino tinto, ajustado en el dorso con un escote prominente, corto y con algo de volumen en la falda. Se veía perfecta, unas sandalias color crema con tacon bajo y con algunos accesorios completó su outfit, su cabello estaba suelto, su rostro levemente maquillado porque a ella le gustaba mas estar natural.
Cuando se sintió lista bajó, escuchaba voces en el salón y Daniela al verla quedó impresionada.
-Wao cuñada estás impresionante, muy bella.
En ese momento un hombre algo mayor que estaba alli sentado se levantó y la miró de pie a cabeza, Rob que estaba alli también la observaba aunque Michell lo notó algo nervioso.
-Gracias Daniela.
-Eres perfecta para el trabajo - dice el hombre desconocido.- necesitaré tu identificación para arreglar tu pasaporte y visa. Viajaras mañana en la noche junto a otras 2 chicas.
-Eso es fabuloso Román - dice Daniela emocionada.
Michell le extiende la identificación y este la toma, luego la guarda en su chaqueta. - Tienes muy buen ojo Daniela. ¿Le explicaste a la joven todo lo referente al trabajo?
-Lo hice, ¿cierto Michell? Si tienes alguna duda, es tu momento de preguntar.
-Si, lo hiciste. No tengo ninguna duda. - responde Michell casi en modo automata por los nervios.
-Bien, mañana enviaré a alguien a buscarte debes estar lista a las 6. En ese momento se te entregarán tus documentos y pasajes para abordar.- dice el hombre llamado Román.
-Por favor Michell ahora dejanos solos- le pide Rob, ella obedece, girandose y marchandose a la habitación.
Cuando Michell ya no está, Robert mira a Daniela con culpa.
-Tranquilo cariño, ella lo superará.
-Daniela me siento como un completo maldito por permitir que le hagan esto a mi hermana.
-Se te está pagando muy buen dinero Robert, supongo que eso callara la conciencia que dices tener. - le dice Román
-No quiero que la maten...
-No va a pasarle nada si hace lo que le dicen. Pero si quieres, detenemos todo y nos devuelves el dinero que te adelantamos.- Roman lo mira con una ceja arqueada
-No, ella lo hará bien. - dice finalmente Rob, Daniela sonríe ante su respuesta y Román queda satisfecho con la misma.
-Así me gusta, sigue así Rob y pronto tendrás mas de lo que soñaste.
.
.
.
Michell estuvo encerrada en la habitación desde la tarde anterior, los nervios la consumían. Llamó a su amiga Ángela y le contó todo sin omitir detalles, estuvieron largo rato hablando, Michell no quería colgar porque era la única que la mantenía cuerda pero tuvo que hacerlo. Se preparó para el viaje y estuvo lista a la hora que le indicaron.
A las 6 en punto llegó un auto n***o, venían por ella. Se despidió de Daniela y de un Rob algo apagado.
-Cuidate hermana, y has caso cuando te den instrucciones - le dice Rob casi en un susurro abrazado a ella.
-Gracias Rob, te quiero.- una lágrima rodo por su mejilla y una inquietud se instaló en su pecho.
Ellos se separaron y Michell abordó el auto donde iba el conductor junto a otro hombre de copiloto.
Este último le extendió a Michel los documentos necesarios para viajar- Estos son sus documentos y pasajes. Se reunirá con las otras chicas en el aeropuerto, trate de hablar lo menos posible. En Italia las estaran esperando en el aeropuerto. Buena suerte.
-Gracias.-le agradeció ella
El resto del camino fue silencioso, Michell se retorcía las manos desecha de nervios. Cuando llegaron, la dirigieron junto a 2 chicas que se veían de edad similar, se presentaron como Luisa y Amelia, se veían muy agradables y sonrientes.
Hicieron el abordaje y Michell estaba cada vez peor, se preguntaba si era lo correcto una y otra vez. Tuvo que obligarse a relajarse, o no podría continuar.
Ella y Amelia compartían asiento, vieron películas juntas, hicieron planes, conversaron un poco sobre sus espectativas. Amelia y Luisa eran de la ciudad, pero buscaban mejores oportunidades de trabajo ya que ellas si se dedicaban al Modelaje e incluso le dieron algunos tips a Michell. Una oferta en Italia era todo un sueño para ellas y sin dudar aceptaron.
Tras 17 horas de vuelo, las 3 desembarcaron, no tuvieron ningún inconveniente en su ingreso y luego de retirar su equipaje tal como les habían dicho, un hombre alto y de piel morena las estaba esperando con un cartel que llevaba sus nombres.
Michell ya estaba mucho mas tranquila y veia todo asombrada mientras caminaba hacia la salida. Era increíble estar en Roma.
Subieron al auto y este comenzó a moverse con las 3 jóvenes a bordo, el conductor les notifico que viajarán 2 horas y 30 minutos hasta Nápoles, su destino final.
Todas estaban maravilladas mirando los hermosos paisajes a su alrededor, estaban realmente felices y emocionadas, tomaban algunas fotos desde el vehículo e incluso pararon a comer.
A las 7:40 pm el auto estacionó en una propiedad que estaba alejada de todo, no habia nada mas que vegetación a su alrededor, se veía grande pero algo oscura. Algo que Michell notó era que habían muchos hombres custodiando el lugar, estaban armados y se veían intimidantes ¿Acaso eso era necesario? ¿Estaban ellas en peligro?
Michell comenzó a sentir miedo, aquellos hombres las veían y sus miradas eran duras, no quería ofender a nadie pero parecían mafiosos. Amelia y Luisa también lo notaron pero no dijeron nada.
Ingresaron a la casa donde las recibió un hombre alto y corpulento junto a una mujer bastante exuberante. ¿Que diablos es todo esto? Pensó Michell