Jared Estaba mareado, no podía creer lo que escuchaba ella me estaba diciendo que seríamos padres, que estaba embarazada, esperaba un bebé, mi bebé. Mis ojos se llenaron de lágrimas mientras la miraba, los suyos me imitaron, su mano tomó la mía y la apretó antes de inclinarse y besarme en los labios, no caí, no podía, ella se cuidaba, Hil era muy rigurosa con ello, siempre estaba pendiente. — Yo, tú - parpadee - ¿Cómo? — Bueno, la última vez que fuiste… nosotros estuvimos muchas veces juntos en la cama, la ducha, contra la pared, el sillón - comenzó a enumerar. — Nena sé cómo lo hicimos - sonrió - Pero tú te cuidas, siempre lo haces. — Sí, pero no tomo anticonceptivos hace dos meses, con todo el estrés que sufría en la empresa, me había olvidado muchas veces así que la doctor

