Habían pasado tres semanas desde la charla entre Cameron y Dylan, las cosas se mostraban en calma y el papel que aún no había sido leído descansaba dentro de un cajón. Era sábado por la noche, Will había vuelto a su casa por el fin de semana para festejar el cumpleaños de su padre, Zack se dispuso a salir con su novia, y la nueva pareja decidió quedarse en el instituto a disfrutar de una película en soledad. El castaño se encontraba sentado en el sillón con evidente mueca de disgusto mientras Alex le rogaba que fuese por comida y chocolate a la tienda cercana. A ella le causaba mucha pereza la idea de tener que cambiar toda su ropa de mujer por la de hombre para caminar dos cuadras, comprar y volver al departamento repitiendo el proceso inverso con su atuendo. Luego de suplicar consiguió

