Narra Salvatore Tuve que encender un porro para calmar la amargura que llevaba por dentro y todo el enojo que me carcomía al recordar sus palabras. Me tuve que sentar en la sala en un rincón porque estaba lloviendo fuera. Tenía ganas de salir a correr en moto o de sacar el tuatara a pasear en el a toda velocidad. Vi a mi madre bajar las escaleras, desde que me vió se dispuso a darse vuelta y a marcharse. La gente sabía que cuando fumaba era porque estaba encabronado u tenía mucha tensión. -No te vayas, mamá, quiero hablar contigo - le dije mirándola detenerse. Lentamente caminó extrañada y tomó asiento frente a mi sillón. -Dime- me dijo mirándome fijamente a los ojos -Sabes que ha estado haciendo Elira toda la tarde? - le pregunté Suspiró profundo -La he

