Narra Salvatore -Suéltame Salvatore- me pidió más roja que un pimiento. -No quiero - le dije mientras ella forcejeaba conmigo para que la soltara. -Deja tus malditos celos, entiende que no soy una loca como para engañarte. ¿No ves que no se te escapa nada? - me preguntó -Tú me eres fiel por temor o por que verdaderamente me quieres serlo? Porque ya comienzo a dudar - le cuestioné - Que cínico eres, ¿no sabes aceptar tu realidad? Te soy fiel porque quiero, pero también no está de más decir que no quiero que me mates - me dijo como siempre, provocándome con esa lengua tan mal educada que poseía. -Elira, aquí la que no entiende eres tú. No estas sin salir porque me da mi gana, sino porque corres peligro. Sé más consiente - le hablé cansado de explicarle lo mismo -S

