01 de diciembre, 2022 El jardín ha sido convertido en la fiesta perfecta, mi mirada se pasea por cada pequeño espacio y sonrío ampliamente al ver lo hermoso que se ve todo. Las mesas, sillas, manteles y cada uno de los adornos van desde las distintas tonalidades de rosa, hasta un suave lila. Me maravilla lo que logramos la asesora de fiestas infantiles, Kayes y yo. Aunque, ayudó mucho el hecho de haber estado preparando cada pequeño detalles desde septiembre. Austin y yo queríamos que esta celebración fuese perfecta. —Deberíamos tomar algunas fotografías antes de que lleguen los invitados —comento y miro la cámara fotográfica que lleva Kayes colgada del cuello. Es una Nikon cuyo tamaño me parece demasiado excesivo, pero a ella no parece importarle en lo absoluto tener que llevarla. —Es

