NINA Me desperté y estaba tumbada en el sofá, sin rastro de Luca. Me levanté y miré mi teléfono, eran las 6 de la mañana, así que era la hora perfecta para despertar a Tessa y Noah. Subí las escaleras y encendí la luz de Tessa. —Tessa, despierta—, le dije y me dirigí a la habitación de Noah. Después de lo que pasó anoche, me da un poco de miedo despertarlo... No serví de nada cuando tenía problemas para respirar y me siento fatal por eso. Respiré hondo, llamé a su puerta y entré. —Noah —, susurré, —¿cómo te encuentras? —Me encuentro bien—, dijo con tono cansado. —¿Estás en condiciones de ir al colegio?—, le pregunté, —es totalmente comprensible que no te apetezca ir si no te encuentras bien. —Nina, me encuentro bien y puedo ir al colegio—, me aseguró Noah. —Si tú lo dices...—, dij

