Constantin Hay una enorme pintura del arcángel Miguel en su lucha con su hermano Lucifer. Es realmente algo… grotesco. ¿Quién en su sano juicio tendría esto en el salón principal de su casa? Ah, sí claro lo recuerdo, Dios mismo y el Cielo. Me parece aberrante. A pesar de comprender lo qué es tener un hermano rebelde, en mi sano juicio me deleitará en el sufrimiento de mi hermana. Aprieto los labios. Me deleité en su muerte, así qué eso no me hace diferente a ellos. — Mi amor – la voz de Calia me hace voltear la cabeza de la pintura. Sus esmeraldas me aceleran el corazón y su cabello dorado brilla cómo el mismo sol. Jadeo. Su belleza llega a impactar tanto qué me quita el aliento. Mis manos van instintivamente a su rostro, acariciando su piel bronceada, lo suave y tersa qué es. Acuno s

