Me estacioné en un estacionamiento cercano del restaurante mexicano. Luego de ponerle seguro caminé hacía allí y busqué alguna mesa. - Buenos días ¿En que puedo servirle? - llegó una mesera delgada, bastante linda. - Por ahora no, gracias. Estoy esperando a unas personas - le sonreí. - Puedes hablarme cuando quieras ordenar, mientras te dejo el listado de menús - asentí y agarre las cartillas. No se cuanto tiempo habrá pasado. Mis pies comenzaron a golpear contra el suelo debido a la impaciencia. Sentí la risa de mi madre y levanté la mirada, ella venía con Mónica. Sonreí para mis adentros. - Hola cielo - dijo ella besando mi mejilla. - Hola madre, Hola Mónica - dije saludándola. - Hola james ¿como estas? - dijo con una enorme sonrisa. - Bien, un poco cansado por las cl

