Anne - Ya Nate deja de salpicarme - grité mientras el me arrojaba agua. Yo estaba sentada sobre la enorme roca. - Dejaré de hacerlo cuando te metas - cubrí mis ojos para que no me entrara agua. - ¿Quieres que me ponga como viejita? - fruncí el ceño - no gracias, una vez fue suficiente para mí - agite mi mano con desdén. - Aburrida - bufo dejando de salpicarme. - No soy aburrida, es solo que ya me metí - levanté los hombros. Nate se hundió bajo el agua y yo miré hacia el cielo totalmente despejado. - ¿En que piensas tanto? - Bajé mi mirada hacia Nate quien me miraba curioso. - En nada, solo contemplaba el cielo - Sonreí. - ahora que lo recuerdo, debo devolverle la toalla a Basch. - dije incorporándome. - Voy contigo - dijo tratando de nadar hacia la orilla. - No es necesa

