— Esto es una absoluta locura — Murmuró por lo bajo June mientras controlaba la lasagna en el horno. — Disimula esa cara que Tay va a sospechar que pasa algo raro — le dijo su hermana por lo bajo, mientras sacaba una gaseosa de la heladera y la apoyaba en la isla para llevarla a la mesa. Pues habían armado, para la cena, la mesa del salón comedor que solo usaban en Acción de Gracias. — ¿Te parece que no va a sospechar de esta cena formal cuando siempre comemos pizza en la isla de la cocina? — replicó la mayor con ironía cerrando la puerta del horno —. Te juro, éste estrés va a adelantar mi parto. ¡ Y ahí si que te mato! — Claro que no, ¿ no que no sobrino hermoso? — dijo Juju tocando la panza redonda de June y agachándose para hacerle morisquetas. Juju levantó su mirada tierna y su her

