Capítulo 18

1824 Palabras

No fue su intención reírse tanto de su gato; Mávros se encontraba bañado de, ¿purpurina? Sí, exactamente eso. Su extrovertido y curioso minino había ingresado a uno de los cuartos que servía como depósito de varías cosas y utilería que, bueno, no venían al caso. La cuestión hilarante era el hecho de que gracias a la curiosidad, su gato se hubo bañado, literalmente, en diminutos puntos brillantes. Razón de su risa. —¡Oh, Dios! —exclamó, apuntando descaradamente a la pelota de pelos ébano—. Mávros, no debiste… Es, ¿cómo siquiera terminaste de este modo? —preguntó, aún riendo. Por la manera en que su gato lo miraba, dedujo que estaba disfrutando más que lamentándose de su estado, ¿brillante, reluciente, refulgente? Continuó riéndose hasta sentir un leve ardor en el estómago, producto del jo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR