A los segundos de separarse MinJi entró en razón, sorprendiéndose de lo que acababa de hacer -¡V-VETE! -gritó el rubiecito levantándose de golpe- El castaño negó varias veces para segundos después agarrar la mano del rubio, este lo miró, sus ojos tenían pequeñas lágrimas rodeándolo -P-porfavor... Vete Jeon -las palabras salían cortadas de sus labios -Y-yo, discúlpame por todo lo que te hice MinJi-pidió acercándose más al rubio, pero este lo alejó -Solo vete de mi casa, no quiero esto de nuevo Jeon, no quiero levantarme y llorar porque sé que todo lo haces para burlarte de mí -habló el bajito, soltándose del castaño, alejándose lo más posible -¿de qué hablas? -preguntó confundido, tratando de acercarse pero siendo alejado nuevamente -Tu apuesta, la apuesta con Teresa Habían pasado v

