En una tarde lluviosa y sin tener nada que hacer el afamado Mr Pattoni estaba sentado en el diván de piel que tenía en la entrada de su casa, que compartía con sus padres pues esta era demasiado grande para que ellos vivieran solos, en la entrada estaba un jardín muy bien cuidado con figuras de arbustos verdes donde comprendía varias hectáreas de la propiedad, en la sala estaba, pues, sentado viendo llover cuando recibió una llamada , era de la oficina, habían encontrado varías candidatas y querían en talento humano que fuera el, Mr Pattoni, quien tuviera la decisión final para que se quedara la asistente que mejor se adaptará en sus actividades a desempeñar, obviamente, que también tuviera clase, buena presencia, que fuera educada y que tuviera bonitas facciones físicas, además de buen cuerpo. Esos eran algunos de los requisitos que estaban señalados en la vacante.
Puesto que su asistente favorita Paulette, se enfermó previo a su lanzamiento de la campaña chocolatera en Francia, esa era su angustia, pero más que nada, necesitaba una asistente que cubriese a las otras seis asistentes, unificada, ecuánime, lista, organizada, empatica y que hablara francés por supuesto, que tuviera paciencia a los gritos enfermizos que por lo regular Mr. Pattoni, lanzaba cada vez que tenía hambre o que algo no salía como él quería, era cuando estaba ahí sin remordimiento, lanzaba un grito fuerte y sin censura con una palabra, que se sentía como ofensa, seguía caminando de un lado a otro entrando a quella oficina con piso y elevador cubierto de mármol n***o y con espejos muy grandes, escuchando su cabeza las ideas tan pecaminosas que por su mente pasaban.
Mientras iba camino a su oficina, esa tarde la lluvia había cesado , el clima se sentía fresco, ya como había llovido, el frío de aquella tarde no se había hecho esperar, su clima Perfecto pues lo incitaba a salir a buscar víctimas, Si, para romper corazones , salir a cenar a un lugar bonito de aquella ciudad con terraza , buscar compañía , una copa y después de ahí vemos qué pasa , eso es lo que comentaban las chicas que salían con él después de un rato.
En cuanto recibió a la primera mujer, alta delgada con buena preparación académica se sentó y la reviso de arriba a abajo con un aspecto de duda , puesto que no le había gustado que tenía un mes en la ciudadanía puesto que provenía de una finca en las afueras de la ciudad, a pesar de que sus papás tenían mucho dinero, no llegaba a hablar como él quería, no sabía muchas cosas pues lo único que conocía era las afueras de la casa donde rentaba y la universidad de donde había salido, y el
Camino rumbo a su casa. Decidió que no la contrataría pronto llamado a Francesca a que osara a llevarle unas bebidas refrescantes para la siguiente entrevistada.. entró aquella mujer, la siguiente candidata, era rubia alta con un vestido semi abierto del pecho , era lista y su tono de voz era más dulce que la miel, ella se veía de lejos que quería otra cosa y más por la decisión de que el ame Pattoni se quedaría , con él o en habitaciones separadas , él olió a lo lejos aquellas intenciones era una ¡¡cazafortunas!! Pronto mando un mensaje de aquel BlackBerry que era donde tenía en red por medio de un chat privado para que la mandaran sacar no podía soportar la idea de que alguien fuera tan directa como para sentirse presionado y menos por una mujer, ella era una supuesta ex compañera de clase de una de las que ya trabaja ahí con él en talento humano que por eso le habían dado prioridad para entrar a esa entrevista, pues no duró ni 20 minutos, que ni su bebida de naranja se terminó, para cuando la mando sacar, en la tercera entrevista, estaba acumulando algunas hojas en su escritorio cuando Mr pattoni ve que la levantar la mirada había alguien esperando tocar la puerta de la oficina, estaba ahí una chica que provenía de Francia casi no hablaba español , era un poco torpe al caminar en tacones, y su cabello el noto que estaba desalineado, eso ya de entrada la ponían en mal frente a Mr pattoni.
¿Y cuénteme cómo se ve usted en cinco años ? El no sabía muy bien hablar francés así es que intento traducir esta pregunta en su traductor del BlackBerry
Ya que ella no entendía sintió que la ansiedad le recorría , empezó a exasperarse y su camisa empezó a mojarse.
(Basta pensaba en su cabeza debes tener paciencia así son estos procesos) pero se sentía tan ridiculo, esperando una respuesta de alguien que no lo lograba entender.
Le dio las gracias y comenzó a secarse la frente con un pañuelo de papel que tenía ahí a la mano.
- Que difícil es encontrar a alguien perfecto, para trabajar conmigo- se decía a si mismo. Tratando de huir de esa escena, puesto que no estaba acostumbrado a la presión. Mejor decidió irse a caminar por ahí a algún restaurante en la villa oriente o en el dowtown center, Drive drive, ahí si se sentiría tranquilo y con un Whisky frío mucho más.
Salió en su coche PMW,color n***o de lujo con asiento de piel y con solo espacio para dos personas , pues normalmente andaba solo. Y se decidió a irse a dormir center, drive drive, manejo se estacionó en uno de sus lugares exclusivos y bajo un pie encontrándose un arete tirado en la puerta de su coche, era de la última chica q había subido en el, recordó lo bella que era sintió querer volverla a ver. Pero fue solo eso un recuerdo, continuo caminando y dentro del restaurante a donde se disponía sentarse a tomar una copa para cortar semana, empezó a revisar en su teléfono las aplicaciones de dates disponibles pues era muy promiscuo y siempre se la vivía ahí, entraba a una para luego abrir otra y sin nada que llenara su vacío, continuaba deslizando su dedo índice encontraba de todo, pues la aplicación de dates era global. Le llevaron su whisky predilecto y en un abrir y cerrar de ojos ya había hecho como 4 dates.
Dentro de las chicas que ahí venían, salío una muñeca (como él las llamaba), estatura pequeña pero que se veía en sus fotos, con finas facciones y que al escucharle hablar pronto sederia a sus bajos instintos de Mr pattoni. Pues se veía una persona manejable.
Pues rápido busco cómo hablarle y le preguntó -la vdd me pareces muy Interesante para cubrir una vacante que tengo en mi empresa, quiero ser franco y por ahora es lo único q necesito, puesto que me hace falta una asistente para trabajar conmigo fuera del país, y veo que cumples con los requisitos físicos ahora, que si estás disponible me gustaría entrevistarte en persona-, la chica leía y leía sus mensajes pues se sentía un poco intimada, al momento de estar leyendo, puesto que no era un lugar de citas de networking ni negocios si no más bien era un lugar para encontrar chicas o chicos y divertirse . En aquella ocasión los mensajes ahí quedaron nadie respondió y Mr. Pattoni olvido ese chat por un momento pues el ambiente Terrazas tipo lounge acompañado con ups drinks en la zona más exclusiva de San Pedro, hacían sentirlo relajado. Desabrocho el primer botón de su corbata y se aflojó su corbata y se dispuso a dar su primer trago a aquella bebida en compañía de aquella robusta mujer que se había aproximado minutos antes , rápido le pidió un cocktail de bebida fría con una copa alta redonda tipo globo con hielo seco y que permitía salir humo de sus orillas, la copa bastante generosa repleta de frutos del bosque acompañada de una rodaja de naranja seca que le daba un toque bastante Chic a la noche para su acompañante y amiga de años, Tabia...
Tabia era intrigante , no se sabía si ella estaba enamorada o sólo era amiga de Mr Pattoni pues se las pasaba fuera del país en sus viajes de mundo, nunca habían sido novios, pero cuando había decisiones importantes y que él se encontraba estresado la citaba se encontraban y se daban sus besos a la oscuridad de la noche . Pues ella estaba tan acostumbrada a que la tratara así, como a cualquier persona que parecía no importarle ... pues en una de sus reglas con sus amantes siempre mencionaba que la regla número 1 era besarse pero nunca enamorarse.
Tabia, más bien era una mujer bastante opuesta a la mujer promedio que rodeaban a Mr Pattoni.
Tabia tenía un peso excesivo y era de cara redonda normalmente se le veía vestir con un vestido n***o. Y era hija de un adinerado empresario amigo de la familia Pattoni. Es decir se conocían desde la infancia y ella era bastante engreída y hablaba poco. Se contaba en los pasillos de casa Pattoni (como muchos chismes que se divilganan ahí en esa casa) que en muchas ocasiones Mr Pattoni, la hacía llorar después de algunas copas o días de borracheras en su terraza o en su quinta a las afuera de la ciudad. Muchas ocasiones el cuidador de la quinta , la había visto salir llorando después de haberse escuchado fuertes golpes contra la pared.
Tabia: -Y bien Mr Pattoni. en qué estábamos?
Jalando de la corbata a próximo dueño de la chocolatera más famosa de la ciudad, para aproximarlos ella para plasmarle un fuerte beso en la boca... más bien era una relación libre de amigos con derechos como las que se usaban ahora, en pleno siglo XXI, donde se daban cariño cada vez que se podía o cada vez que se requería...