Punto de vista de Stefan Maldición. Me levanto después de no haber podido dormir en toda la noche y ya prácticamente no sé qué hacer. He tomado tés, escuchado música, ver películas aburridas, compré sábanas nuevas de última generación, de miles de hilos para sentirme cómodo, regulé la temperatura de mi cuarto, todo sin éxito. Ni siquiera durmiendo en la sala, en mi estudio o inclusive en casa de mis padres. No hay forma, me levanto en plena madrugada agotado y sin fuerzas para el suplicio de un día tras otro, viviendo en completa negación. Porque sé exactamente cual es mi problema, la razón de mi insomnio y mi malestar. Sentado en mi cama, siento como respiro con dificultad, enterrando mi cara en mis manos y exhalando con cansancio. Pensando la única idea que ha recorrido mi mente desde

