Buenas Noticias. Ethan caminaba en la mansión de un lado a otro, el doctor estaba aún con Clara. Para él parecía una eternidad. Se pasaba la mano por el pelo húmedo, producto de la reciente ducha. —¡Cálmate, hijo! ¡Por Dios! Harás un hueco en el piso —le reprendió Carol. — Mamá, estoy demasiado nervioso. Ella simplemente se desplomó en el suelo… yo… no sé qué pudo haberle ocurrido. —Pero no estaba herida —le recordó su padre. —Ha estado mucho rato inconsciente, mientras la traíamos abría los ojos. Pero segundos después cayó inconsciente. —Estoy de acuerdo con tu madre, Ethan. Ya has visto que ella es dura —le animó Roger. Ethan no aguantó más la incertidumbre, y dejó a todos en la sala, subió las escaleras de dos en dos, para llegar más rápido a la habitación y entró. —¿Está seguro

