Máscara. El medio recorrió su espina dorsal. —¡¿Cómo que imposible, Liv?! —exclamó Clara y corrió hasta ella. —Eres una idiota —se escuchó detrás de ella una voz que conocía muy bien. —¡¿Qué demonios quería que hiciera?! —se encogió de hombres—. Sabes mejor que yo, lo necia que puede ser esta mujer. Clara miraba de un lado a otro, tratando de controlar su respiración por el miedo. —¡¿Qué?! —apenas su voz se escuchó— ¡¿Qué significa esto, Samuel?! Samuel caminó hasta ella, pero ella trató de correr. Sin embargo; en dos zancadas, la agarró con fuerza del cabello. —Suéltame, Samuel… En el momento en que él la tomó de la cintura, sus fosas nasales se abrieron e imágenes del pasado invadieron su mente. Ese olor. Era conocido para ella. Las náuseas amenazaban su cuerpo con temblores

