Considerando lo mejor. Ethan negó con la cabeza, y entornó los ojos por la indiscreción de su padre. Aunque muy poco le importaba lo que los demás pensaran. Mientras que a Clara se le teñía el rostro de rojo, parecía un tomate. Pero debía acostumbrarse a comentarios como ese, porque esa era su familia. Por eso respiró profundo y dijo al sentarse a la mesa: —Me desperté esta mañana, con la sorpresa de que mi marido no estaba, Malcolm… —sirvió una taza de café para Ethan, y luego otra para ella—. Según él, afirma que quería chequear por sí mismo que nada nos está acechando. —Gatita… —le advirtió Ethan. Ella negó la cabeza y continuó. —Lo cierto es que a pesar de lo sucedido me siento segura y en casa. Eso añadiendo lo del gato muerto, el hombre que quiso asesinar a Ethan, y las locura

