Estado de alerta Sentía que se había quitado un gran peso de encima, al contarle lo del hijo no nacido a Ethan. Pudo notar que también la noticia lo impactó un poco, porque no se lo esperaba. Aún no podía creer que verdaderamente estaban compenetrados. Se despertó sola en la gran cama, como de costumbre él la había dejado desde temprano. No le dio mucha importancia, pero por dentro deseaba que esa acción no fuera tan frecuente. Tomó una ducha con agua tibia, para desperezarse y para consentir sus músculos deliciosamente doloridos por las actividades de la madrugada. Se puso ropa informal, unos jeans desteñidos, un jersey holgado color champagne cuello alto de punto, manga larga, con grandes botones que adornaban la parte de los brazos. Se puso unas botas altas tacón corrido, todo par

