Jungkook lleva un año profundamente enamorado de ti, pero tú ni cuenta te has dado. Se pasa todo el día mirándote desde cualquier lugar donde pueda pasar inadvertido.
Un día, mientras el almorzaba con sus amigos y te observaba desde ese lugar, uno de los chicos de tu salón se te acerca y al estar desprevenida te da un beso en la mejilla. Mientras tanto, en la mesa de Jungkook, sus amigos lo molestan porque alguien ha logrado lo que él nunca ha podido hacer.
Finge llorar pero se mantiene con un tierno puchero durante todo lo que restaba del almuerzo, pensando en cuando tendría la valentía de acercarse a ti para invitarte a salir.