La persona sentía la adrenalina correr por sus venas, pisaba el acelerador con fuerza, deseaba poder golpear el carro donde viajaba la pequeña familia para hacerlos salir de la carretera, para acabar con ellos de una sola vez, sin embargo, eso no tendría sentido, porque si ningunos de los dos dejaba de existir, no iban a sufrir la ausencia del otro, o de su piedra preciosa “Zafiro”, no podían ser más ridículos, no sabía cuándo Kerry se convirtió en un cursi, pensó. Estaba demasiado ansiosa, había esperado un tiempo para tener la oportunidad de cumplir con esa venganza. La idea era aprovechar un descuido por parte de ellos, no podía perder esa ocasión, esa salida de ellos constituía el momento perfecto para llevar a cabo su plan, además la oscuridad le era favorable, pues estarían más vuln

