Jade se quedó consternada ante la reacción del hombre y por un momento sintió una súbita emoción, pues se imaginó que había recobrado la memoria, sin embargo, antes de poder preguntarle, Kennet le arrancó a la bebé a Darren de sus brazos, se la entregó a Jade, después lo tomó por el cuello de la camisa y lo pegó de la pared con fuerza. —¿Quién eres tú? ¿Y por qué carajo te tomas atribuciones con ellas? —espetó furioso. Sentía una fuerte presión en su cabeza, sus emociones bullían en su interior como una especie de cacerola hirviendo a punto de derramarse. Darren se quedó observándolo sorprendido, sin emitir ninguna palabra o realizar ningún gesto, por un momento recordó los porta retratos de Jade y los numerosos álbumes que siempre veía. Movió su cabeza negativamente mientras pensaba

