Cinco meses después. Kerry estaba en la oficina, terminando un proyecto de una nueva aplicación próxima a lanzar al mercado, cuando escuchó unos golpes en la puerta, antes de poder dar la voz de pase, la secretaria entró a la oficina parándose en frente de su escritorio, la miró con severidad, nunca le había gustado que ingresaran sin esperar autorización. La mujer palideció, conocía muy bien las costumbres de Kerry, aun cuando cambió un poco su trato hacia el personal, la mayoría de sus costumbres seguían siendo las mismas. —Lo siento jefe, mas cuando usted conozca las razones por las cuales estoy entrando a la oficina de esta manera, va a entender mi posición —pronunció Samantha con un gesto de nerviosismo. Kerry respiró profundó, iba a soltar una de las suyas, cuando enseguida reco

